Lecciones de un mendigo

Sin-título-2

Voy a tratar de hacerles el cuento corto.

Hace miles de años en un reino muy muy lejano, como esos en los que siempre empiezan todos los cuentos, hay una princesa que ya casi se queda solterona.

Además de que ya la está dejando el tren (eso cree el Rey, porque son otros tiempos, hoy sería una soltera codiciada, ¡obvio!), ella desecha a todos porque les encuentra mil defectos. Se puso tan exquisita al buscar marido, que entra en una etapa de vacas flacas en la que no le sale nada de nada.

Al otro lado del pueblo, un mendigo escucha lo que está pasando en el reino. No sé qué se fumó ese día, pero se le ocurre ir a pulsear una reunión con el Rey. Y tiene tanta hablada que lo dejan entrar al castillo. Ya adentro, el maecito se impresiona con toda la riqueza, el lujo y por supuesto con la belleza de la princesa.

Luego, se sienta con el Rey en un gran salón (así, casual) a tomar vino y como no tiene nada material que ofrecerle (lo que llaman “el dote”), le dice que va a intentar quedarse 100 días afuera del castillo pasando hambre, llevando agua, viento y frío, en fin, todas las tragedias que quieran sumarle para hacerlo más dramático. A cambio de su gran sacrificio, por supuesto, lo que quiere es conquistar su amor para casarse con ella. Un toque volado…

El Rey, como ya está desesperado con la situación, lo piensa por unos minutos. En ese momento, la princesa, que estaba escondida vineando (en ese tiempo no había tele), sale y los interrumpe. Afirma que sí le parece el plan, que le dé viaje.

Allí mismo, el mendigo se da cuenta que se embarcó, pero que vale la pena jugársela por el combo completo de castillo, plata, corona y formar una familia con la princesa.

Al día siguiente, se coloca como un gladiador justo al frente de la ventana de ella y ahí empieza su calamidad. Se queda diez, 20, 30, 40 lunas. La gente del pueblo piensa que es demasiado gato por soportar tanto y ya hasta lo quieren para que sea príncipe.

La princesa de vez en cuando se asoma y piensa que es muy valiente, pues no creía que fuera a durar ni una semana. Incluso, en ocasiones le hace señales con la mano desde su ventana como de “todo bien” y se devuelve a su cama calientita, mientras el otro baboso, empapado de lluvia y con hambre, sigue torturándose.

Pasan más días. 50, 60, 70, 80 y hasta 90.  ¡El Rey está impresionado! El día 99 la gente empieza a reunirse afuera del castillo desde temprano. Me imagino que llevan sillas plegables y hieleras casi como para ver el Festival de la luz. Es todo un acontecimiento, porque a la medianoche un simple mendigo se va a convertir en príncipe. Algo nunca visto.

A las 11 p. m. el palacio está listo para dar un fiestón. La princesa se está ‘chaineando; y la gente afuera está súper emocionada. No obstante, lo insólito. El mendigo, faltando poco menos de una hora, tira la toalla y se va a la casa sin decir una palabra mientras todos lo miran en shock.

Sencillo: el mendigo se fue porque le parece una ‘playada’ que en todos esos días que estuvo afuera, solo y sufriendo, la desgraciada no sintió lástima. Haciendo números prefirió ser pobre que casarse con esa bruja. ¡Salió muy digno el muchacho!

De esta historia salen varias lecciones:

  1. Más vale reír en una choza que llorar en un castillo.
  2. Sacrificar la dignidad en nombre del amor, no es amor. Es patético y ya pasó de moda.
  3. No gaste todo su tiempo, energía y esfuerzo en personas, situaciones o cosas que no lo valen.
  4. Lo crea o no, la gente se cansa de rogar. No juegue de vivo (a).
  5. Los hombres no siempre aman a las cabronas.

*Inspirado en el Cuento “La Princesa y el Mendigo”

3 Replies to “Lecciones de un mendigo”

  1. Esta muy bueno Rebe, esa es la vida mejor pobre que la trate bien que rico que la trae a la patada.

    Me gusta

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

w

Conectando a %s